
La experiencia de usuario (UX) influye directamente en el SEO porque los motores de búsqueda, especialmente Google, buscan ofrecer resultados que no solo sean relevantes, sino también satisfactorios para el usuario. Algunos factores clave que conectan UX con SEO incluyen:
- Tiempo de permanencia y tasa de rebote: Si un usuario abandona rápidamente una página, Google interpreta que no encontró lo que buscaba o que la experiencia no fue óptima.
- Velocidad de carga: Una web lenta afecta la retención de usuarios y el posicionamiento. Google prioriza sitios rápidos.
- Adaptabilidad móvil: Un diseño responsive es crucial, ya que Google usa el «mobile-first indexing».
- Navegación intuitiva: Una estructura clara y enlaces internos bien diseñados ayudan a los motores de búsqueda a entender mejor el sitio y mejoran la experiencia del usuario.
- Interacción y accesibilidad: Botones bien posicionados, contraste adecuado y una interfaz clara mejoran la usabilidad y, por lo tanto, el engagement.
- Contenido útil y bien estructurado: Responder de manera efectiva a la intención de búsqueda del usuario ayuda a mejorar la autoridad y el ranking.
Si combinas buenas prácticas de SEO con una excelente UX, tu sitio web atraerá más tráfico.